Presentación

A la memoria de
Paulina Villalobos Muñoz.

Un día, en medio de una serie de episodios de agobio e incertidumbre, un buen hombre dijo que, “de haber sabido en lo que se estaba metiendo, ni con un dedo lo habría tocado”.

En este momento de nuestra existencia, en medio de la realidad que acontece en nuestro mundo y ante las nuevas exigencias de nuestra obra educativa aunadas a las personales, muchos podríamos decir lo mismo. Sin embargo, al igual que nuestro Fundador, optamos por seguir en pie, por sostener juntos a la Comunidad y por mantener viva la misión que él nos heredó.

Hoy es momento de revisar de una manera consciente y crítica ese camino andado, de evaluar las acciones, proyectos e iniciativas que juntos hemos emprendido. En estos cuatro años, nos atrevimos a transformar el desafío en aprendizajes que nos han inspirado a ser mejores personas: más solidarias, más creativas y capaces de reconstruir nuestro mundo en uno mejor para todos. Por ello, este informe particularmente, refleja el trabajo de una Comunidad que se sostiene, vive, crece y late fuerte aun en medio de la adversidad y la distancia.

Que esta relación de lo vivido logre el objetivo de dar fortaleza a nuestra voluntad para seguir sosteniendo la misión de nuestra propia vida y la de nuestra Comunidad; que sea acicate para continuar adelante con paso firme por los nuevos senderos, porque solo recorriéndolos juntos tendremos la certeza de que es Dios mismo quien también camina entre nosotros, atisbando un nuevo amanecer.

Démonos la oportunidad de reconocer los logros obtenidos, los tropiezos, y los retos aun no logrados que se reflejan en él, porque todo ello es resultado del trabajo y aprendizaje que cada uno de nosotros hemos realizado, así como del esfuerzo y la creatividad que debemos sostener para conseguir las metas que se vislumbran en el horizonte.

Sigamos adelante, sigamos atentos:

sigamos unidos.